El delantero grancanario, recibido por el Gobierno de Canarias tras proclamarse campeón del mundo con España, asegura que su próximo objetivo es conquistar el máximo torneo continental de clubes

Tras el Mundial, el canario Yéremy Pino se marca un nuevo reto: ganar la Liga de Campeones
El delantero grancanario, recibido por el Gobierno de Canarias tras proclamarse campeón del mundo con España, asegura que su próximo objetivo es conquistar el máximo torneo continental de clubes
El delantero grancanario del Crystal Palace Yéremy Pino, recién proclamado campeón del mundo con la selección española, aseguró este lunes que su próximo reto deportivo es conquistar la Liga de Campeones, el único gran título continental que le falta por conseguir a nivel de clubes.
Tras ser recibido por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y el consejero de Educación y Deportes, Poli Suárez, el jugador expresó su orgullo por representar a Canarias y al barrio donde nació en los principales escenarios del fútbol internacional.
Pese a haber conquistado el Mundial con 23 años, Pino aseguró que mantiene intacta su ambición y recordó que su familia le enseñó a ser "competitivo, a luchar por los sueños".
"Creo que voy a seguir trabajando para seguir ganando más títulos, y eso es lo que me ha llevado a día de hoy aquí", señaló el delantero, que milita en la Premier League inglesa y disputará la próxima temporada la Liga Europa con el Crystal Palace.
Entre los objetivos que aún tiene por cumplir destacó la Liga de Campeones. "Que al final es la única copa que me queda de Europa a nivel de clubes, y ese es un objetivo que tengo", afirmó.
El futbolista recordó que abandonó su casa con apenas 13 años para continuar su formación deportiva y señaló que conquistar el Mundial "refleja el trabajo que hay detrás" de su trayectoria y todo lo que ha "aguantado" su familia durante esos años.
Pino se suma al tinerfeño Pedri, también campeón del mundo el pasado 19 de julio, y a Pedro Rodríguez y David Silva, que lograron ese título con la selección española en 2010.
"Se me ponen los pelos de punta nada más pensar en que somos cuatro jugadores y vaya cuatro jugadores… Porque al final es un orgullo estar en el escalón de Pedrito y Silva y bueno, estoy muy orgulloso de poder estar entre esos nombres", manifestó.
Sentimientos tras dañarse la clavícula
Yéremy Pino disputó 68 minutos repartidos en dos partidos del Mundial, después de sufrir un golpe en la clavícula durante el encuentro frente a Uruguay que le impidió volver a jugar en el torneo, aunque permaneció con el grupo al no revestir gravedad suficiente para abandonar la concentración.
"La verdad es que, con mi familia, el grupo de compañeros, el 'staff', creo que me arroparon. Me apoyaron", explicó al recordar cómo afrontó la lesión durante la competición.
El delantero admitió que todavía necesita tiempo para asimilar la conquista del Mundial. "Creo que está en una dimensión que nunca me había esperado ni imaginado ganar, así que en unos días reflexionaré mejor", afirmó.
No obstante, aseguró que ese éxito no cambiará su forma de ser. "No quiero ser más respetado ni menos, quiero ser yo, que me respeten por la persona que soy y ya está", concluyó.
Durante la recepción en la sede de Presidencia, Fernando Clavijo entregó al futbolista una mochila con las islas serigrafiadas, mientras que el presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, José Juan Arencibia, le concedió la insignia de oro y brillantes de la entidad, su máxima distinción.
Clavijo calificó de "honor" que Yéremy Pino lleve el nombre de Canarias por el mundo y afirmó sentirse "orgulloso" tanto de su trayectoria deportiva como de "sus valores como persona".
Por su parte, Arencibia destacó que el jugador representa un ejemplo para los jóvenes que practican fútbol en la provincia y aseguró: "Estoy seguro que ganaremos en muchas licencias, pero no solo a nivel futbolístico, sino a nivel del resto de deportes".













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